10 razones por las que las personas mayores de 50 años caminan sin dolor de pies al final del día
No es suerte: casi siempre es cuestión del calzado que eligen.
A ver, vamos a ser sinceros: a partir de los 50 ya sabes lo que quieres. Quieres seguir saliendo, paseando, currando, viajando y quedando con tu gente sin estar pendiente de los pies. Y aun así, madre mía, cuánta gente da por hecho que llegar a casa con los pies hechos polvo es “lo que toca” con la edad. Casi siempre la causa está en el calzado de cada día. Quienes llegan bien al final de la jornada suelen coincidir en estas 10 cosas, y las Avelira las cumplen.
Piensa en lo que pasa cuando llevas unas zapatillas que aprietan: a la primera hora lo aguantas, a la tercera ya solo piensas en quitártelas. Los dedos necesitan espacio para estar en su sitio, sobre todo si pasas muchas horas de pie. Las Avelira tienen una horma ancha para que el pie respire y no vaya encajonado.
Cuando la suela es completamente plana, el arco del pie trabaja de más en cada paso, y eso se acumula a lo largo del día. Un buen soporte ayuda a que caminar y estar de pie sea más cómodo durante más horas. Por eso las Avelira llevan soporte de arco: para que la tarde no se te haga cuesta arriba.
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No es lo mismo patear una calle con una suela dura que hacerlo con una pisada mullida. En baldosa, asfalto o cemento, cada paso se nota, y al final del día se acumulan miles. Las Avelira llevan amortiguación en cada pisada, pensada para recados, compras, paseos o jornadas largas.
Un calzado pesado parece que no importa, pero tus pies lo levantan miles de veces al día, y al final se nota. Unas zapatillas ligeras de verdad hacen que andar cueste menos. Las Avelira pesan poco, y eso se nota desde el primer día.
Una rozadura pequeña parece una tontería, pero te condiciona toda la tarde: vas cambiando la forma de pisar para evitarla, y acabas con más molestias. Un tejido blando y que se adapta al pie ayuda a que no haya zonas que molesten desde el primer momento. Estas llevan un material suave pensado justo para eso.
A ver, seamos sinceros: a nadie le apetece ponerse unas zapatillas que se vean “de las cómodas” a la hora de salir. Y si las bonitas te hacen polvo los pies, acabas llevando las que no te gustan. Con las Avelira no tienes que elegir: son elegantes y discretas, y quedan bien con vaqueros, con pantalón o con un vestido.
Cuanto más fácil es combinar un par, más lo usas, y más se acostumbran tus pies a ir cómodos. Las Avelira vienen en cinco colores: blanco, negro, beige, azul y verde. Con alguno de ellos tienes resuelto casi cualquier plan, del café de media mañana a la cena con amigos o amigas.
Los recados, las compras, el paseo, el cumpleaños, la escapada de fin de semana. Cuando unas zapatillas valen para todo eso, dejas de cambiarte de calzado y de ir pensando “a ver cuánto aguanto con estas”. Al final, es mucho más práctico tener un par en el que confías de principio a fin del día.
El error más común es seguir con el mismo calzado y esperar a que los pies “se acostumbren”. Quien se cuida los pies no espera a acabar fatal el día para cambiar. Ahora mismo las Avelira están con un 50% de descuento y con una plantilla ortopédica de regalo, y las tallas que más se piden se están agotando.
LO QUE DICEN NUESTRAS CLIENTES
Más de 29.000 mujeres ya las usan en España